En
la actualidad, hay un solo punto focal en las empresas: SUS CLIENTES.
La calidad la definen los clientes. Antes que nada, deberá estar de
acuerdo con lo que ellos desean y entonces deberá producir exactamente
lo que dichos clientes desean, en tiempo y forma y además al mínimo
coste.
Por
lo tanto, para lograr aquellos objetivos, la adopción de
un Sistema de Gestión de la Calidad debería ser una
decisión estratégica de la organización.
Esta
Norma Internacional promueve la adopción de un enfoque basado
en procesos cuando se desarrolla, implementa y mejora la eficacia
de un Sistema de Gestión de Calidad, para aumentar la satisfacción
del cliente mediante el cumplimiento de sus requisitos.
Para
que una organización funcione de manera eficaz, tiene que
identificar y gestionar numerosas actividades relacionadas entre
sí. Una actividad que utiliza recursos y que se gestiona
con el fin de permitir que los elementos de entrada se transformen
en resultados, se puede considerar como un proceso. Frecuentemente
el resultado de un proceso constituye directamente el elemento
de entrada del siguiente proceso.
La
aplicación de un sistema de procesos dentro de la organización,
junto con la identificación e interacciones de estos procesos,
así como su gestión, puede denominarse como “enfoque
basado en procesos”.
Una
ventaja del enfoque basado en procesos es el control continuo que
proporciona sobre los vínculos entre los procesos individuales
dentro del sistema de procesos, así como sobre su combinación
e interacción.
Un
enfoque de este tipo, cuando se utiliza dentro de un sistema de
gestión de la calidad, enfatiza la importancia de:
a)
la comprensión y el cumplimiento de los requisitos,
b) la necesidad de considerar los procesos en términos que aporten valor,
c) la obtención de resultados del desempeño y eficacia del proceso,
y
d) la mejora continua de los procesos con base en mediciones objetivas.
¿Qué aporta
un Sistema de Gestión de Calidad?
• El
cumplimiento correcto de actividades críticas.
• Asegurar y mejorar los procesos operativos y de servicio.
• Mejorar la relación entre proveedor y cliente.
• Dar confianza al cliente y a la Dirección.
• Mantener el liderazgo en el mercado.
• Vender los productos de la empresa a otros mercados.
• Tener más oportunidades de mejora y reducir costos.
• Oportunidad de permanencia de la Empresa. |