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Indemnización por fallecimiento del trabajador rural

Dra. Marina Simondegui | Depto. Técnico Legal Laboral
Publicado en news.agrofy.com.ar

 

La Ley 26.727 introdujo importantes cambios en las normas que regulan el régimen de trabajo agrario. En consecuencia, además de la propia ley, son aplicables al contrato de trabajo agrario las disposiciones previstas en la Ley de Contrato de Trabajo (Ley 20744).

Asimismo, prevé que las resoluciones dictadas por la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) mantienen su vigencia y continúan operativas en todo lo que no fuere modificado por la Ley 26.727 y no se opongan al actual régimen legal de la actividad.

En el caso particular de la extinción del contrato de trabajo con relación a los trabajadores permanentes, según el artículo 16 de la Ley 26.727, rigen las disposiciones previstas en el Título XII de la LCT (artículos 231 a 255 bis).

La extinción del contrato de trabajo agrario, entre las distintas causas de extinción, se produce cuando fallece el trabajador rural. En dicho caso se genera la obligación para el empleador de abonar a los derechohabientes del trabajador una indemnización especial en concepto de resarcimiento por la finalización de la relación laboral.

El artículo 248 de la LCT establece que “En caso de muerte del trabajador, las personas enumeradas en el artículo 38 del Decreto-Ley 18.037/69 (t.o. 1974) tendrán derecho, mediante la sola acreditación del vínculo, en el orden y prelación allí establecido, a percibir una indemnización igual a la prevista en el artículo 247 de esta ley. A los efectos indicados, queda equiparada a la viuda, para cuando el trabajador fallecido fuere soltero o viudo, la mujer que hubiese vivido públicamente con el mismo, en aparente matrimonio, durante un mínimo de dos (2) años anteriores al fallecimiento.

Tratándose de un trabajador casado y presentándose la situación antes contemplada, igual derecho tendrá la mujer del trabajador cuando la esposa por su culpa o culpa de ambos estuviere divorciada o separada de hecho al momento de la muerte del causante, siempre que esta situación se hubiere mantenido durante los cinco (5) años anteriores al fallecimiento.

Esta indemnización es independiente de la que se reconozca a los causa-habientes del trabajador por la ley de accidentes de trabajo, según el caso, y de cualquier otro beneficio que por las leyes, convenciones colectivas de trabajo, seguros, actos o contratos de previsión, le fuesen concedidos a los mismos en razón del fallecimiento del trabajador”.

En consecuencia, producido el fallecimiento del trabajador el empleador deberá abonar la liquidación final correspondiente, pero además una indemnización por fallecimiento equivalente al 50% del monto que le correspondería en concepto de indemnización por antigüedad o despido (artículo 245 de la LCT).

La duda surge respecto a quienes son los beneficiarios y a quien debe el empleador efectuar el pago de las sumas indicadas.

Sobre este punto, la Dra. Marina Simondegui, especialista laboral de Arizmendi, hace las siguientes precisiones:

1) El artículo remite a los beneficiarios de la prestación previsional de “pensión por fallecimiento”.

Dado que el artículo 248 de la LCT alude al “artículo 38 del Decreto-Ley 18.037/69 (t.o. 1974)”, y ésta norma fue sustituida por la Ley 24.241 de Sistema Integrado Previsional Argentino se generó una controversia sobre si corresponde aplicar el orden de beneficiario previsto en una u otra norma.

Así, por ejemplo, si se aplicara el artículo 53 de la Ley 24.241, los padres del trabajador soltero y sin hijos que vivía con ellos carecerían de todo reclamo al no ser contemplados como beneficiarios por ese artículo.

La jurisprudencia predominante ha resuelto que es aplicable el orden de beneficiarios prevista en la primera de las normas indicadas, es decir, en el Art. 38 del decreto-Ley 18.037/69 (CNAT, Sala VI, 31/10/06, DT, 2007-A-212; Id, Sala I, 22/06/09, DT, 2009-B-1024).

2) Para determinar quién será el beneficiario del cobro de la indemnización del artículo 248 de la LCT se debe tener en cuenta únicamente el orden y los vínculos previstos en las normas previsionales arriba indicadas, con absoluta prescindencia de otros requisitos exigidos legalmente para la obtención del derecho de pensión.

El fallo plenario 280 de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, dictado en la causa "Kaufman, José Luis c/ Frigorífico y Matadero Argentino SA s/ Indemnización por fallecimiento" de fecha 12/8/92 estableció una regla general de aplicación, según la cual "En caso de muerte del trabajador las personas enumeradas en el Art. 38 de la Ley 18037 (t.o. 1976), tienen derecho a percibir la indemnización prevista en el Art. 248 LCT con la sola acreditación del vínculo y el orden y prelación, sin el cumplimiento de las demás condiciones establecidas para obtener el derecho a pensión por la misma norma".

3) La indemnización del artículo 248 de la LCT beneficia indistintamente a la mujer o al varón en su carácter de cónyuge o conviviente sobreviviente ya que los titulares del beneficio están nominados en la ley jubilatoria a que aquella norma remite, y además, porque sostener lo contrario vulneraria lo previsto en el artículo 81 de la LCT -garantía de igualdad de trato- (CNAT, sala III, 17/9/90, "Pavulans, Fricis c/ Hospital Alemán", sent. 15.327, Manual de jurisprudencia La Ley, cit. p. 759).

4) Los rubros de “indemnización Art. 248 de la LCT” y la indemnización por vacaciones no gozadas (Art. 156 de la LCT) se pueden abonar directamente a los derechohabientes. Pero no así los conceptos salariales (correspondientes a los días trabajados del último mes de la relación de trabajo y el SAC proporcional), los que se abonarán a quienes acrediten su carácter de herederos declarados judicialmente.

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